martes, julio 31, 2007

Nueva York, EEUU, 2007

Y tras verla cientos de veces en diversos medios de comunicación, por fin la vi con mis propios ojos. El regalo más costoso de la historia, para que luego te cambien el nombre de las patatas fritas. Más pequeña de lo que esperaba pero con la misma magia que siempre ha tenido, en una pequeña isla que vigila Manhattan día y noche. Nueva York es conocida como "la capital del mundo" y bien ganada tiene su fama. Es imposible pasear por sus calles y contar más de cinco veces la misma raza, mientras te cruzas con los más de 20 millones de habitantes que la pueblan. No existe el sentido de la proporción en esta megaurbe donde todo es a lo grande. Uno tiene la sensación de estar metido en un gran parque de atracciones, en una película, en medio del famoso juego Grand Theft Auto. Una de tantas anécdotas ocurrió en esta isla de la libertad: una pareja de turistas orientales olvidó una mochila en medio del parque que rodea a la estatua y sin darnos cuenta se montó un dispositivo policial de la leche, SWATs incluidos, cortando la cuarta parte de la isla hasta que se comprobó que efectivamente, se trataba de una mochila. Aunque no podría decir que es una de las ciudades más bonitas del mundo, sí recomiendo visitarla ya que probablemente no exista nada igual, sobre todo en cuanto a tamaño se refiere. Cinco días y sólo pudimos visitar Manhattan y la zona de Brooklyn pegada al puente.

viernes, julio 13, 2007

Múnich, Alemania, 2004

Entre las muchas atracciones de München, capital del Estado federado de Baviera y tercera ciudad más importante de Alemania, está el parque del complejo olímpico construido para los Juegos de verano de 1972. Una familiar muy querida tuvo la enorme suerte de asistir... a ver si hay suerte y puedo seguir sus pasos en Londres 2012, o aún más fácil, en Madrid 2016. Aquella fiesta deportiva estuvo ensombrecida por los atentados del 5 de septiembre, en los que se basa una gran película de Steven Spielberg. La superficie es de hasta 3 Km cuadrados. Merece la pena subir a lo más alto de la Torre Olímpica, si es posible al atardecer, y desde sus 290 metros de altura, disfrutar de una privilegiada vista del parque, del Olympia Stadion, de la propia ciudad e incluso de Salzburgo y de los Alpes. Fuimos hasta allí caminando y se nos echó la noche encima, las puertas del complejo cerraban y los maleantes salían de sus escondites. Entre risas nerviosas encontramos un tranvía que eliminó ciertas gotas de sudor frío y nos devolvió al hotel. Traduciendo a gran velocidad las instrucciones en alemán de cómo obtener un billete, las gotas frías volvieron mientras se acercaba el revisor con una extraña mirada de curiosidad. Al final, frohe träume (o como se diga).

lunes, julio 02, 2007

Rincón de la Victoria, España, 2005

Bonito atardecer que ya publiqué en su día en Diversidad diacrítica, pero que no me resisto a incluir aquí también. Aunque me encanta conocer otros países, sigo enamorado del nuestro, capaz de regalarnos imágenes como esta, que nada tiene que envidiar al ansiado Caribe. Es un pequeño pueblo cercano a Málaga donde suelo ir todos los años a descansar durante una semanita. Los paseos hasta la Cala del Moral son un buen antídoto contra el estrés diario. Aunque no me paga nadie por esta publicidad, recomiendo ir a cenar a "El Tintero" en la zona de El Palo, tan sabroso como divertido... "¡Yyyyy... yo cobro oiga!".