domingo, diciembre 30, 2007

Vigo, España, 2007

Tomé esta foto al lado del recién inaugurado “Museo do mar de Galicia” en la Punta do Muiño, Alcabre, muy cerca de la famosa playa de Samil. No es ni mucho menos la imagen más característica de esta curiosa ciudad que, afortunadamente, he visitado en miles de ocasiones. Digamos que el 95% de mi propia sangre fue cultivada en Vigo, mis células siguen vibrando cada vez que sienten el aroma del mar gallego y, con él, las caricias de mi familia. Su instantánea característica tiene más que ver con la de una villa estropeada por el óxido del agua salada y el paso del tiempo junto a los barcos pesqueros rodeados de gaviotas y cargados de porvenir. Además de tener la mejor comida del mundo tiene algo más, pero no sabría muy bien como venderlo, será morriña, será algo especial que hay que llevar en la sangre para ver “el sireno” y esbozar una sonrisa en lugar de malhumorarse, serán las nécoras, será el pulpo del bodegón, será que la familia crece...

miércoles, diciembre 05, 2007

Oia, Santorini, Grecia, 2006

Totalmente abandonado que tenía mi blog de fotos con tantas guardias. Vuelvo otra vez con este pequeño pueblecito de Santorini que me encandiló y del que ya puse un atardecer y un molino de viento. Todos mis compañeros de viaje se quedaron donde el molino, esperando a que el sol nos abandonara un día más. Yo sin embargo comencé a bajar escaleras totalmente seducido por la belleza del lugar, deseoso de seguir dando placer a mi retina. Pero cuando quise darme cuenta el cielo estaba ya demasiado naranja y tuve que subir a toda velocidad, menos mal que me habían guardado sitio... y que habíamos comido una buena moussaka. Por si alguien aún no lo había pillado, si se visita Santorini, Oia es una visita obligada.