miércoles, septiembre 26, 2007

Kom Ombo, Egipto, 2006

Detalle de uno de tantos jeroglíficos que se pueden admirar en este país, tantos que durante el viaje uno llega a perder el interés por unos relieves que enseguida se echan de menos. El templo de Kom Ombo está dedicado a dos dioses: el halcón Haroeris (Horus el viejo) y a una divinidad local con cabeza de cocodrilo llamada Sobek. La cruz ansada o Anj (o Ank) es la famosa "llave de la vida" egipcia, que en mano de los dioses afirmaba su condición de eternos mientras que en mano de los hombres significaba la búsqueda de la inmortalidad. Varios faraones incluyeron este jeroglífico en su titulatura, como por ejemplo "la imagen viviente de Amón": Tut-Ank-Amón. Se cree que varios signos derivaron de esta llave vital, como la cruz copta, la irlandesa o la armenia, y también el propio símbolo femenino. En otro relieve del mismo templo se pueden apreciar varios instrumentos quirúrgicos, entre los que destacaba un fórceps que poco tendría que envidiar a los actuales, así que hemos evolucionado, pero no tanto... o quizás... quizás sea verdad eso de que estos egipcios venían de otro mundo... no sé... en cualquier caso, fueran terrestres o no, merece la pena perderse entre su interesante, avanzado y antiguo mundo.

miércoles, septiembre 05, 2007

Amsterdam, Holanda, 2007

Así nos recibió Holanda en junio, con el cielo llorón y sin habitación en el hotel, porque el check-in ese famoso allí no se hace ni a las 12h ni a la 13h, ¡sino a las 17h!. Dejamos las maletas como pudimos y recién aterrizados nos pusimos a caminar desde las 8 de la mañana. ¿Es posible que con estos antecedentes te enamore una ciudad desde el primer minuto? Pues sí, fue posible. Primero Vondelpark y luego sus innumerables canales, sus calles repletas de ciclistas, las bicicletas ajenas a la competición, el mercado de las flores, el olor a libertad, tener la sensación de estar en una Europa diferente. Va mucho más allá de porros y sexo de pago legal, Amsterdam es un toque de inteligencia en medio de un mundo ahogado de leyes absurdas.